una semana en Cochabamba

Hace una semana que aterrizamos en Cochabamba. Estos primeros días han estado copados de descubrimientos, trámites y la búsqueda de piso.

sonríeBOAEl vuelo de Madrid a Cochabamba con BOA (Boliviana de aviación) fue bien, aunque pasamos bastante frío por la climatización y Vik no durmió mucho.

En contrapartida la comida que nos sirvieron fue sorprendentemente buena para lo que estamos acostumbrados en los aviones europeos y llegamos aún no sabemos cómo, una hora antes de lo previsto.

Por cierto, estaremos eternamente agradecidos a Silvia y Alex por acompañarnos a nosotros y a nuestras seis maletas con su furgo hasta la T1.

Silvia y Alex

Ya en tierra tuvimos suerte, pues tras pasar los controles y recoger las maletas, en la ruleta de la fortuna de la salida no nos tocó abrir las maletas. Resulta que en los aeropuertos de Bolivia justo cuando vas a salir pasas por un arco donde te hacen pulsar un botón que aleatoriamente cambia o no de color para decidir si te toca pasar por un registro de todo el equipaje.

Afortunadamente, a pesar de que llegábamos a las cuatro de la madrugada, Dani, un madrileño que lleva ocho años viviendo aquí y que forma parte del equipo del mARTadero (el centro cultural independiente con el que vamos a colaborar) nos vino a buscar al aeropuerto y nos acompañó a su casa donde hicimos tiempo hasta que pudimos ir al piso provisional que hemos alquilado para estos primeros días.

Daniel Martadero Gracias Dani!!!

La primera impresión de la ciudad ha sido muy buena. En general todas las personas que hemos ido encontrando han sido muy amables y, a pesar de no haber muchos extranjeros en la ciudad, la gente no se fija mucho en nosotros.

Amanece en CochabambaEstéticamente la ciudad es peculiar. El hecho de estar rodeada de montañas le confiere un aire especial. Hay una mezcla heterogénea de casas bajas y bloques de pisos, algunos muy viejitos y otros nuevos. La ciudad es grande en extensión pero el centro se hace fácilmente a pie. Hay una diferencia bastante marcada entre la zona norte, con barrios residenciales de alto nivel, y la zona sur, más pobre y degradada.  Tras descartar vivir lo más cerca posible de la montaña, que era la primera idea, nos hemos decantado por vivir en el centro, dónde todo queda más a mano y hay más vidilla.

paseo del Prado en CochabambaIdealmente nos hubiera gustado encontrar un piso en la zona de “Heroínas”, un barrio popular con mucho movimiento, pero había prisa y no lo hemos conseguido así que finalmente nos hemos decantado por la zona del “Prado” que tampoco está nada mal, en el centro norte, que es una de las avenidas más bonitas de la ciudad. El próximo día 15 haremos la mudanza.

Silvia con mojochinchi y majaditoHablando de precios, aquí se puede comer un menú de dos platos por 16 bolivianos, unos 2 euros, pero un café con leche en algunos sitios cuesta casi lo mismo, 12 bolivianos. El supermercado teniendo en cuenta el salario medio que tienen aquí es desproporcionadamente caro, de hecho algunos productos valen más que en Barcelona.

Una de las cosas a las que más rápidamente nos hemos acostumbrado es a tomar zumo natural en las paraditas de la calle. Por 6 pesos bolivianos, no llega a un euro, tienes un vaso enorme de zumo recién exprimido. Además cuando te lo terminas te “yapan”, o sea, que te vuelven a rellenar el vaso con el zumo que ha sobrado.

Los cochabambinos son gente de mucho comer. salteñaLa calle está plagada de paraditas de comida. Los primeros días estábamos como locos probando toda clase de delicias típicas, como las salteñas, que son unas empanadas rellenas de carne en su jugo deliciosas.

El problema es que después de una semana nos hemos dado cuenta de que los platos son “harto” repetitivos, ya que la dieta se sustenta casi al 100% en comidas a base de arroz, patata, carne, maíz y yuca. Hasta tal punto es así que el otro día nos dio un subidón al encontrar un lugar donde hacen pizzas, y no hemos podido evitar visitar un restaurante español 😀

La Tirana y Ole

Nos quedan muchas más cosas que contar, especialmente sobre mARTadero y los trámites para obtener el visado, pero lo dejamos para el próximo post.

¡Hasta muy pronto!

12 comentarios sobre “una semana en Cochabamba

  1. La felicidad esta en sus caras, reflejo de alma.
    Es maravilloso q’ este bien y ademas les guste.
    Gracias por hcernos participes (hablo por mi).
    Les deseo feliz estancia. Ustedes lo merecen. Patonets????

  2. Habéis probado ya todo lo que hay de comer? Seguro os quedan más sorpresas 🙂
    A disfrutar de lo cotidiano y, cuándo podáis, contadnos del centro cultural.
    Abrazos

    1. Lo estamos disfrutando todo mucho. Cada día probamos algo nuevo, a veces nos llevamos sorpresas agradables y otras no tanto :D. En general la comida es bien rica, lo que pasa es que acostumbrados a la variedad de ingredientes de la dieta mediterránea nos va a costar un poco prescindir de ella.
      Muy pronto os contaremos sobre mARTadero 🙂
      Un abrazo!

  3. Que bueno saber de vosotros ! Estas primeras semanas imagino deben haber sido un poco fréneticas , todo por descubrir , montarse la vida cotidiana, y adaptarse a todo lo nuevo. Me alegro de veros tan bien!! Os Sigo ???. Besitos a los dos

    1. la primera semana fue más que nada la re-adaptación horaria. La búsqueda del departamento ha sido rápida y ahora viene la parte ‘divertida’ con los trámites para el permiso de residencia que se merece un post propio :))))
      gracias x seguirnos, bsuuuuuus

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